Foto: Ladrillos de un Recuerdo / Photo: Bricks of a Memory

VERSIÓN EN ESPAÑOL / ENGLISH VERSION BELOW
La foto fue capturada con la cámara en automático, pues literalmente tuve que “lanzarme” de mi automóvil para no perder la ocasión: se hizo válido aquello de “darle importancia al momento”, supongo. Luego, la imagen fue procesada con algunos filtros digitales para realzar la irresistible y dulce nostalgia que naturalmente transmite.
Y es que, no sé a ustedes, pero estos viejos ladrillos, apilados como trozos de un pasado en donde fueron más útiles, me hacen respirar un aire de un tiempo ya ido. Parecen ser lo que queda de un lugar difuminado en un recuerdo sin forma. Esas antiguas tejas, recostadas por el cansancio de tantos soles, parecen descansar tras eternas jornadas. Es forma en potencia, trozos de un recuerdo, vestigios de una era.
Es “saudade”, como dirían mis amigos brasileños. Me recuerda la canción “Linger”, por “The Cranberries”. Se las comparto abajo además.
Un abrazo,
Fernando
ENGLISH VERSION / VERSIÓN EN ESPAÑOL ARRIBA
This shot was captured with the camera in auto mode: I literally had to jump from the car in order to seize the moment. Later on, I processed it through a series of digital filters, just to emphasize the irresistible, sweet nostalgy that the image conveys.
I don´t know about you, but these old bricks, sitting there like pieces of a past in which they played a much more important role, transmit the air of a time long gone. They are the memory of a past mutated into a shapeless pile. The old tiles, tired, leaning on the wall after endless days, fill up the delicate picture. Pieces of a lost era.
This is “saudade”, as my Brazilian friends would say. It also reminded me of “Linger”, by “The Cranberries”, song I share with you below.
Warm regards,
Fernando
Parábola del jardín y el jardinero

Había una vez un jardín. Pequeño, mimoso y presto al capricho, no se dejaba encajonar por preconcepciones o prejuicios de nadie. Su naturaleza intrínseca era fluida y cambiante, ajena a los fútiles esfuerzos de los que trataban de convertirlo en una especie de escultura viviente. El pequeño jardín respiraba, crecía, mutaba. En una palabra, aquel diminuto bosque vivía y no se le daba muy bien el que lo quisieran convertir en una estéril postal.
Había una vez tambien un jardinero. Como tantos, tenía una visión, una idea, una aspiración en su cabeza. O al menos buscaba una visión – lo cual de por sí, poca cosa no es – persiguiéndola con ese etéreo afán con que se sueñan los sueños. Tenía el jardinero una imagen de un jardín de estética absoluta. Un jardín que transmitiese paz, calma y serena luz. Un jardín, diríamos, perfecto.
Y el jardinero se esmeró en plasmar en aquel jardín su sueño. En ocasiones aquello se traducía en un esfuerzo calmo, como cuando había que desyerbar, o cuando se dedicaba acomodar las rocas y pedruscos que minuciosamente recogía para el jardín durante sus caminatas. El trabajo llegaba a un extremo casi espiritual cuando regaba las plantas y hasta al acomodar para una mayor estética las hojas de la agraciada vegetación. En otras ocasiones, le corría el sudor por el rostro al mover pesadas rocas, cortar ramas enfermas y controlar plagas e invasores.
Más aconteció que el jardín resultó ser temperamental. Las plantas crecían con desusado vigor, las rocas reptaban la pendiente cual absurdos quelonios. Hasta los ejércitos de hormigas no se daban por vencidos, regresando por sustento con la calmosa inflexibiidad de las lunas y las estaciones.
Al jardinero le parecía todo aquello un verdadero despropósito. ¿Como era posible, se decía, que este jardín sea tan malagradecido? ¿Cómo pueden obstinarse tanto con mis flores estas hormigas? ¿Cuando voy a terminar esta mi obra maestra? El jardín, inmutable, permaneció en silencio mientras el jardinero continuaba en su soliloquio bajo un sol inmisericorde que dibujaba gotas de sudor en su frente.

Pasó el tiempo, y con este, pasaron también muchas otras cosas. El jardín, a pesar de los pesares, pareció mostrarse un poquito más anuente a colaborar con el jardinero. Bueno, no tanto porque su voluble y salvaje naturaleza hubiese cambiado, sino porque los esfuerzos del jardinero le habían entregado un cauce en donde – al menos por un ratito – liberar de manera más controlada el fogoso fluir de aquellos vergeles. Pero el cambio mayor se dió en alguien más. Porque el jardinero comenzó a ver el jardín con otros ojos. Conforme pasaron las semanas, los meses y los años, se dió cuenta de su secreto agrado por aquella veleidosa naturaleza. El jardín cambiaba, mutaba, lo sorprendía de mil maneras… y eso estaba bien. Su obra maestra no era una, sino muchas, tantas como días tenía el año, cambiando y danzando con las lluvias, los vientos y los soles. “Por mí, que así sea, puesto que así es”, dijo con sonriente aceptación el renovado cuidador. “No es solo el jardín. Es la jardínería”, decía. Y así, las abejas zumbaban, las hormigas marchaban, colibríes y mariposas revoloteaban. Hasta un sapito hizo del diminuto bosque su hogar. Todos ellos siempre habían estado ahí, pero hasta ahora los veía el cambiado hortelano. Hasta ahora les sentía. Ahora eran importantes para él.
Porque… a veces el jardín del cuento está “aquí atrás”… adivinen Ustedes quién… quién lo cuidará.
Un abrazo,
Fernando
Foto: Melodía de Agua y Fuego / Photo: A Song of Water & Fire

ESPAÑOL: tan refrescante como apasionado, este atardecer captó mi lente con su mezcla de grises y dorados. La técnica de apertura extendida permite el efecto de una imagen donde la marea muestra su eterno devenir. En la foto de abajo, la húmeda arena es lienzo reflejando el cielo. Cambia, todo cambia…
Fernando

ENGLISH: ranging between refreshing and passionate, the wild combination of grays, blacks, gold and red of this sunset captured my lens. In the top image, the extended lens aperture technique allowed the “flow” feeling of the tide. In the immediately above scene, the wet sand reflects the sunset. Warmth. Feelings. Change.
Fernando
Foto: Una columna mágica / Photo: A magic column

La foto no le hace justicia a la belleza de este árbol. Tuve que sacrificar gran parte de su esencia en virtud de un mejor encuadre, pues no quería que un entorno semi-urbano dañara lo sublime de esta postal. El constraste de la corteza irisada con tonos cobrizos, amarillos y dorados versus lo celeste del cielo & las incipientes sombras del atardecer en sus ramas es magnífico. Disfruten.
Fernando
Foto: Remando al Atardecer / Photo: Row, row, row your Boat

VERSION EN ESPAÑOL / ENGLISH VERSION BELOW
Si fuera un concurso de fotografía estaríamos en problemas, pues en estos eventos, si bien se permite mejorar digitalmente la foto, no se “vale” agregar elementos que no estaban presentes a la hora del “flash”. Pero… como la vida no es un concurso sino un viaje, por no decir con Calderón de la Barca que es más bien un sueño, nos permitiremos entonces jugar y rotar la imagen. Le añadiremos una barca (¡que casualidad!), con un remero que boga ahora entre nubes, a través de un mar de algodón y fuego. Cuestión de puntos de vista. Cuestión de dejarnos soñar…
Fernando
ENGLISH VERSION / VERSION EN ESPAÑOL ARRIBA
Would the shot be intended for a photo contest, we would be in trouble: even though digital enhancement is valid, no additional elements insertion is permitted in these kind of events. But it is not, thus, let us dream. The photo was rotated 180 degrees, and the bpat digitally added. What else to say? I guess we could just add the simple & beautiful wisdom of a song that, to unaware ears, seems to be just a lullaby. It is about 200 years old. And it goes like this: “Row, row, row your boat / Gently Down the stream / Merrily, merrily, merrily. / Life is but a dream…”
Fernando
Foto: Rabo de Nube

¡Hola! Estaba pensando cuál debería ser el texto que acompañase a esta a un tiempo humilde e inspiradora fotografía, y vino a mi mente la canción “Rabo de Nube”, por Silvio Rodríguez. Nada más que decir: que sea el arte del cantautor (video y letra más abajo) nuestros compañeros al disfrutar de esta poética escena, la cual capté hace poco desde el mismísimo frente de mi casa.
Ánimo,
Fernando
Rabo de Nube (Silvio Rodríguez)
Si me dijeran: pide un deseo
Preferiria un rabo de nube
Un torbellino en el suelo
Y una gran ira que sube
Un barredor de tristezas
Un aguacero en venganza
Que cuando escampe
Parezca nuestra esperanza
Un barredor de tristezas
Un aguacero en venganza
Que cuando escampe
Parezca nuestra esperanza
Si me dijeran: pide un deseo
Preferiria un rabo de nube
Que se llevara lo feo
Y nos dejara el querube
Un barredor…
Foto: Catedral de los Monos / Photo: Cathedral of the Apes

ESPAÑOL (ENGLISH TEXT BELOW): tomé esta fotografía, de la cual les comparto abajo dos versiones adicionales editadas digitalmente, durante un reciente “escape” a uno de los tantos y tantos fantásticos lugares a visitar en mi país. Las impresionantes dimensiones del árbol, la planta que lo acompaña en su caminata al cielo, la jungla como telón de fondo… todo me hizo pensar, evocándome una especie de iglesia, de catedral verde para un tipo más natural de culto… uno mucho pero mucho más antiguo, sabio y profundo que cualquiera seguido por nuestra especie.
Fernando

ENGLISH: this photo, for which I share two additional digitally-edited versions, was shot during a recent “escape” to one of the utterly fantastic spots to visit in my homeland. The sheer, massive size of the tree, the plants that partner with it in the journey to the skies, the entire jungle context… all of it made me think, wondering about some sort of a church, of a green cathedral for a more natural type of cult… one that is much, much more ancient & wise than any followed by us as a species.
Fernando

Foto: Naturaleza (no tan) Muerta / Photo: (Almost) Still Nature
ESPAÑOL: la foto original y una versión con filtro digital. ¡Disfruten!
ENGLISH: original shot and a digitally edited version. Enjoy!


Foto: Que brille! / Photo: Let it Shine!

Estos tiempos que pasan necesitan mucho, pero mucho de estas imágenes. Los mejores deseos.
Fernando

These times need a lot of these images. Best to you.
Fernando
Fotos: Desoladores Augurios / Photos: Looming Horizons

Esta poderosa imagen capturó mi lente hace unos días. El ruinoso camión en medio del seco paisaje me llevó a pensar en causa y efecto. Ideas tales como el cambio climático y nuestro terrible papel como especie para la Tierra me atravesaron dolorosamente las sienes.
Jugué luego con filtros digitales, para así incrementar la potencia del mensaje. Miren las otras versiones abajo.
En resumen: atención, humanos, cuidemos nuestro planeta. De lo contrario…
Fernando
This powerful image captured my eye and lens some days ago. The wrecked truck within the dry vegetation inspired me cause & effect thoughts. Ideas around climate change and our terrible performance as a species and as “Earth Administrators” painfully crossed my head.
I later played with digital filters in order to increase the power of the message. Check the other versions below.
In summary, attention, humans… lets take good care of our planet. Else…
Fernando





