Monthly Archive August 24, 2025

Anoche tuve un sueño

12 de Octubre del 2040. Ana se levantó faltando una hora y media para su cita médica en el centro de San José. Después de alistarse rápidamente – no quería llegar tarde – tomó un autobús eléctrico y autodirigido que automáticamente cargó a su pulsera electrónica el costo del pasaje. Se bajó en el cómodo nodo de conexión con el tren propulsado por hidrógeno que la llevó desde Grecia, Alajuela hasta su destino en San José centro, en el “hub” central de la moderna red ferroviaria. Sale y toma el tranvía eléctrico que nuevamente cargó automáticamente el costo del pasaje a su pulsera digital. Se baja y camina por los hermosos y arbolados bulevares repletos de cafés al aire libre, exposiciones artísticas y eventos culturales. La policía vigila la pequeña urbe utilizando “segways” y otros medios amen de un sistema de cámaras que cuida a la ciudadanía: es una ciudad limpia, vital y segura.


Ana llega al moderno hospital público donde un sistema automático le da la bienvenida, la orienta y le informa las condiciones y situación general. A Ana le llama la atención la campaña pro-natalidad en las pantallas del centro hospitalario, un esfuerzo del gobierno que es consciente de la necesidad de repoblar el país y trabaja para incrementarla. Llega al consultorio. La cita es puntual y eficiente. Ella recibe una atención optimizada que conjuga tecnología, un trato humano profesional & atento y ágiles procesos. Su expediente se actualiza automáticamente y las medicinas le serán luego despachadas a su residencia. Ana sale a tiempo para tomar sus clases. Decide hacerlo en un espacio de “co-work” ultramoderno, en donde se conecta a la plataforma “online” de la Universidad Nacional donde recibe clases actualizadas con el soporte de la inteligencia artificial. Luego, pasa a un cafetín a comerse algo bajo la sombra de los árboles y oyendo el sonido de fuentes: todo un jardín, uno de tantos oasis que refrescan la urbe en este cálido siglo. Lee un poco. Una alerta en su pulsera le informa que el tranvía estará puntualmente arribando en la estación cercana en unos minutos. Se levanta y coloca adecuadamente los residuos en los omnipresentes basureros: la divide en material orgánico (que se composta para abonar los jardines de la ciudad) y entre los diferentes tipos de material reciclable, pues nada se desperdicia. Paga electrónicamente al salir y regresa a casa invirtiendo la ruta de llegada. Saluda a sus familiares y dedica su tarde a jugar con su hermano pequeño y con las mascotas. Es feliz.


Y… me desperté. Lástima, era solo un sueño. Al encender la pantalla, vi entonces que en vez de resolver problemas de energía, salud, seguridad, educación, cambio climático y tantos otros; nuestro gobierno está un día sí y el otro también peleándose con absolutamente cualquiera que le critique, como si su gestión y el estado de las cosas de este país fuesen perfectos. Que desperdicio, pues aquel hermoso sueño – u otro semejante que construyamos como sociedad – puede hacerse realidad. Pero para eso se necesita planificación, humildad, conversación, acuerdos, visión, perseverancia, amor por la patria y ante todo muchísimo trabajo. No es peleando como vamos a solucionar esto. Nuestros hijos e hijas merecen un futuro mejor. Por favor calmémonos y conversemos. Construyamos ese sueño.

Fernando

Publicado originalmente en CRHoy.

Photo by Andreas Wagner on Unsplash

¿Broncas o Soluciones?

Poco más de siete meses nos separan de las elecciones. Miramos con asombro un mundo
cada vez más convulso, un planeta agitado por guerras arancelarias, conflictos militares,
conflagraciones migratorias, ataques criminales y rencillas ideológicas. El cambio climático es
una extendida y poderosa realidad. La economía mundial – y nacional – presenta síntomas de
un ya crónico enfriamiento y nuestra tasa de natalidad declina. Mientras tanto, los políticos de
turno se empeñan en montar una absurda tragicomedia, un eterno “show de variedades” con
episodio de estreno cada miércoles. La política ha degenerado en pura distracción, poses y
burla. Pero… ¿de qué deberíamos estar conversando? ¿Cuáles son esos temas, esos puntos
de dolor que deberían ventilar los candidatos en conjunto con sus propuestas de solución?
Dejemos el toreo improvisado para Zapote (me refiero a Casa Presidencial, no al Redondel,
aunque ambas sedes se dediquen últimamente a lo mismo) y reflexionemos sobre el “qué”. Los
“cómo”, “cuándo” y “quién” serán tarea para los candidatos. Postulamos los siguientes puntos
mínimos:

  1. Infraestructura
    a. Terminar la Ruta 1 y la Interamericana Norte.
    b. Expansión de Caldera.
    c. Carretera a San Carlos, Ruta 27, Ruta 32.
    d. Trenes tanto de pasajeros como de carga.
    e. Resiliencia climática.
  2. Educación
    a. Pensamiento crítico.
    b. Computación e Inteligencia Artificial.
    c. Capacitación a personal del MEP.
    d. Retención en las aulas: red de Cuido, bonos, apoyos extracurriculares.
  3. Seguridad
    a. Equipamiento de la policía.
    b. Incremento de la planilla policial.
    c. Presupuesto del OIJ.
  4. Salud
    a. Hospitales.
    b. Listas de espera.
    c. Médicos especialistas.
    d. Tasa de natalidad y pensiones.
  5. Economía
    a. Tipo de cambio y tasa de política monetaria.
    b. Turismo.
    c. Apoyo al Régimen definitivo y a las PYMES.
    d. Inversión extranjera.
    e. Diversificación de los destinos de las exportaciones.

Alguien podría criticar esta enumeración y eso está bien. Este listado no pretende ser integral o
taxativo, una suerte de “tablas de la ley” compilatoria de los problemas nacionales. Ni por lejos:
son solo algunos temas medulares por considerar. Alguien más podría argumentar que referirse
a estos temas no sirve para nada pues los políticos mientan y las circunstancias son muy

cambiantes. La respuesta a tal noción la brindó el General Dwight “Ike” Eisenhower hace ya
décadas, y cito: “En la preparación para la batalla, siempre he encontrado que los planes son
inútiles, pero la planificación es indispensable.” Lleva razón: es el análisis sereno, la discusión,
el examen, la priorización lo que nos brindará algún tipo guía para navegar el futuro con mayor
éxito. Y ya que estamos con aforismos, “El fallar en el planificar es planificar para fallar”, dijo
alguien más. Entonces, dejémonos de matonerías, de insultos, desplantes y burlas: lo que nos
estamos jugando es el futuro de la patria. Pongámonos serios, no más broncas, lo que
necesitamos son soluciones.

Fer

Publicado originalmente en Delfino.cr